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Cómo se lava un vehículo

Si ama su vehí­culo como la mayorí­a de las personas, usted querrá cuidar de él. Le ofrecemos consejos básicos de mantenimiento y limpieza para conservar su vehículo en buen estado.

Mantenimiento preventivo:
Quien debiera hacer la mayor parte del mantenimiento es un mecánico calificado y entrenado, porque tiene los conocimientos y el equipo para hacer correctamente el trabajo. Pero usted debería mantener sus ojos en lo que está pasando bajo el capót. Su manual de dueño le proporcionará un calendario de mantenimiento específico para su modelo y marca de vehículo. Sin embargo, hay unas cuantas revisiones simples que usted puede efectuar para ayudar a prevenir cualquier problema, y prolongar la vida de su vehículo.

Haga que le cambien con regularidad el aceite y el filtro del aceite. El manual de propietario de su vehículo especificará exactamente con cuánta frecuencia hacerlo, pero una buena regla general es hacer que lo hagan cada 5,000 km. Y si lo hace usted mismo, por favor asegúrese de desechar el aceite usado de la manera apropiada.
Revise todos los líquidos, incluyendo los frenos, dirección hidráulica coaxial, transmisión, caja de cambio y puente trasero, limpia parabrisas y anticongelante. Su manual de dueño le dirá cómo puede revisar éstos.
Revise la presión de aire de sus neumáticos por lo menos una vez al mes. Nuevamente, el manual de dueño debe especificar la presión de aire ideal para su neumático en particular. Asegúrese de que todas sus luces funcionan, incluyendo los faros, indicadores de dirección, frenos, y luz roja posterior.
Reemplace las plumillas del limpiaparabrisas si se rajan o se doblan, o si empiezan a dejar rayas.
Inspeccione las correas del motor para ver si están rajadas o si tienen segmentos que le faltan.
Revise el filtro de aire para ver si tiene atoros o daños.

Lave el exterior de su vehículo:
El lavar regularmente el exterior de su vehículo es una de las cosas más importantes que puede hacer para asegurarle una larga vida a su vehículo. Es su primera línea de defensa contra la suciedad, la sal, y otros contaminantes que su auto recoge del camino cada día. Se recomienda que lave su vehículo como una vez a la semana, y que siga las pautas siguientes para aprovechar al máximo su tiempo de lavado:

Estacione su vehículo en un lugar bajo sombra, o lávelo en un día nublado. Si el vehículo no se mantiene frío mientras lo lava, el agua se evaporará muy rápidamente y posiblemente deje manchas.
Use un champú para lavar autos (o jabón neutro) específicamente formulado para uso automotriz. Siga las indicaciones del fabricante para elegir el champú apropiado y la proporción de agua.
Utilice una esponja natural o un paño sintético o de microfibra para lavar la superficie de su vehículo.
Empiece a lavar su auto desde arriba hacia abajo y enjuague con frecuencia. Utilice un enjuague final de agua que corre libremente para permitir que el agua cubra el auto.
Después de secar el vidrio, trate de pulirlo con periódico estrujado. A diferencia de las toallas de papel, el papel periódico no deja pelusa, y la tinta funciona como un pulidor.

Encerado y pulido:
Una aplicación regular de cera es la mejor manera de proteger su auto de los elementos. La lluvia, nieve, sal del camino, polución, y los inevitables excrementos de los pájaros pueden comprometer el delgado acabado de su vehículo. Aquí hay unos cuantos consejos generales para asegurar que su vehículo luzca fabuloso cada vez que lo encere:

Lave bien el exterior de su auto , como se describió anteriormente.

Use un limpiador antes de la cera. Un limpiador antes de la cera sacará las mancha tales como la brea, puntos de agua y restos de insectos, y también puede limpiar a fondo la pintura y quitar los restos de capas anteriores de cera. Asegúrese de seguir las indicaciones del fabricante.
Aplique la cera a un solo panel por vez con algodó o con el aplicador proporcionado por el fabricante. Si usted sólo está buscando una apariencia agradable y buena protección, las ceras sintéticas -que son fácilmente aplicables y muy durables- son probablemente el camino a seguir. Siga las indicaciones del fabricante con respecto a cómo aplicar exactamente la cera (por ej.: en movimientos circulares versus en movimientos rectos).
Deje que la cera se seque en el panel (usualmente demora tan sólo unos cuantos minutos), luego frote el panel hasta lograr un brillo suave con un paño de microfibra.
En la mayoría de los casos, para hacer que su auto luzca fabuloso y asegurar que está debidamente protegido de los elementos, una sola capa de cera será suficiente. Sin embargo, para un brillo excepcional, usted puede elegir aplicar una segunda capa. Deje el suficiente tiempo para que la cera se cure (usualmente de 12 a 48 horas) entre aplicaciones.
Le recomendamos encerar con frecuencia para garantizar que su auto se conserve protegido. Las ceras naturales necesitan típicamente ser reaplicadas cada seis a diez semanas (dependiendo del tipo). Con las sintéticas, generalmente usted puede pasar entre seis a nueve meses entre aplicaciones.

Limpieza del interior:
Mantener el exterior de su auto limpio es sólo la mitad del trabajo. El interior está amenazado por los mismos contaminantes que pueden dañar el exterior de su auto. La suciedad, sal, y piedras que sus pies arrastran del exterior, humo del cigarrillo, restos de papel, y migas deberían ser removidas por lo menos tan frecuentemente como lava el exterior de su auto. Aquí hay unas cuantas cosas que puede hacer para asegurar que su auto luzca fabulosamente por dentro y por fuera:
Aspire los pisos y la tela de los tapizados.
Aspire debajo de los asientos. Use un adaptador de manguera delgado para llegar a las grietas estrechas (siempre un punto donde se acumula la suciedad y las migas).
Use un trapito húmedo para limpiar el tablero de controles, la consola central, el volante y la columna, y otras superficies duras que no son de vidrio (por ej.: dentro de las puertas).
Use una toallita húmeda limpia para limpiar cualquier superficie de cuero.
Limpie la parte interior de los vidrios con una toalla de papel limpio y un limpiador de vidrios sin amoniaco. Cuando esté seco, sáquele brillo con papel de periódico estrujado.

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